lunes, 10 de agosto de 2020

A 22 años de la muerte del escultor Francisco Zúñiga.

 

                                                                                 México a 30 de julio de 2020.

 

Aarón Soledad Hernández Jarillo.

Compilación sobre Francisco Zúñiga (1912-1988) *  

José de Jesús Francisco Zúñiga Chavarría mejor conocido como Francisco Zúñiga, nace el 27 de diciembre 1912 en San José de Costa Rica, muere en México el 9 de agosto de 1998 a los 85 años de edad. Fue escultor, dibujante, pintor y grabador, sus padres fueron, Manuel María García Rodríguez y María Chavarría. Se casa en 1947 con Elena Laborde de nacionalidad mexicana, procrean 3 hijos nombrados, Ariel, Javier, y Marcela Zúñiga Laborde.

Algunos estudiosos de la obra de Zúñiga, señalan que está representada por la combinación plástica que realiza entre expresiones culturales del Occidente Europeo, el arte precolombino, la cultura popular y el urbanismo de su época, elementos siempre presentes en su obra. Su estilo es único ya que plasma de manera simbólica rostros fuertes, recios y orgullosos de personajes indígenas, por lo regular femeninos, así como desnudos femeninos. Los materiales que utilizo en la escultura son muy variados el yeso, el bronce, la piedra, el ónix, la madera, el mármol, etc.

Su estancia en Costa Rica:

Proviene de una familia de artistas plásticos, su padre se dedicaba a la elaboración de imágenes religiosas y continuo con la tradición familiar de tallistas y escultores, está considerado como uno de los mejores escultores del siglo XIX de Costa Rica. Su abuelo Manuel Rodríguez Cruz, es considerado como el mejor maestro de artes plásticas de Costa Rica del siglo XIX. De ahí que nuestro personaje desde su infancia estuvo en contacto con el arte, en especial con la escultura y el dibujo, se dice que, desde temprana edad, a los 8 años empezó a trabajar en el taller de su padre, de tal forma que aprovecho esa condición y al paso del tiempo se convertiría en uno de los escultores más reconocidos del siglo XX a nivel mundial.

Sus biógrafos señalan que el dibujo se le facilito desde pequeño, de tal forma que los trabajos de escultura y dibujo los empieza a realizar desde la infancia, en ese sentido podríamos señalar que tuvo muy de cerca la enseñanza y consejos de su padre, su abuelo también jugó un papel importante en su formación. 

Los primeros trabajos de francisco Zúñiga provienen de muy temprana edad, existe un bajo relieve en yeso, un nacimiento, el cual elaboro a los 12 años de edad, está considerado como su primera escultura. Es de importancia señalar que logro destacar en su País natal, obteniendo los primeros lugares en una serie de concursos.

En 1927, cuando tenía 15 años de edad, toma un curso en la Academia Nacional de Bellas Artes de Costa Rica, se señala que tuvo discrepancias con el director y también mentor de dicha escuela, el pintor español Tomas Povedano, de tal manera que su estancia en dicha institución fue corta.

Es de importancia señalar que para 1929, se empieza a dar una consolidación acerca de la vocación de Zúñiga, es informado por su amigo Juan Manuel Sánchez Barrantes quien era aprendiz en el taller de la familia Zúñiga, junto con otros, acerca de una nueva sensibilidad que en ese momento se daba en el arte Occidental. Este hecho motivo a Zúñiga y a un grupo de personas innovadoras dentro del arte, como son Sánchez, Juan Rafael Chacón y Néstor Zeledón Varela, así como pintores como Gonzalo Morales Alvarado y Francisco Amighetti. Esta corriente adopto una serie de bases como el folklor, las tradiciones, el costumbrismo, lo subjetivo, la síntesis, el indigenismo, entre otros. Para ese momento se dice que Zúñiga empezó a trabajar sobre la temática indígena, la cual nunca abandono. A dicho grupo le nombraron la “Nueva Sensibilidad. Posteriormente se les denominaría “la generación de los treinta”.  

El Diario de Costa Rica desde 1928 organizaba toda una serie de exposiciones anuales de arte, las cuales se mantuvieron hasta 1937, con lo cual provoca el interés de muchas personas sobre las artes plásticas.

Es de importancia destacar que, en 1931, en la tercera exposición del Diario de Costa Rica, Zúñiga participa en varias categorías, con varias obras de pintura y escultura, todas sus obras “obtienen los primeros puestos y medallas de oro en pintura y escultura”.

Para 1934 ya ha elaborado toda una serie de obras e incursionado en varias técnicas del arte, como son la escultura, la pintura, la acuarela, diferentes técnicas de dibujo, lápiz, tinta china, retratos, paisajes, elaboro varias xilografías, algunas fueron incorporadas en el álbum que reúne grabados de artistas de Costa Rica de 1934 considerados como la “generación de los treinta”.

En 1935 se reúne un grupo de costarricenses y convocan a un concurso para la elaboración de un monumento a la madre. Se dice que Zúñiga ya tenía una idea sobre el tema y vio una oportunidad para desarrollarla. La obra denominada maternidad, fue esculpida en un bloque de andesita proveniente de Cartago. El diario de Costa Rica anuncia el 1 de febrero de 1935 que Zúñiga es el ganador del concurso.    

Como se puede apreciar Zúñiga a temprana edad ya tenía participación y presencia en el arte y había hecho historia en su País de origen, se señala que desde 1932 ya tenía referencia de la forma en cómo se estaban desarrollando las corrientes artísticas en México, sobre todo del movimiento muralista, tiene conocimiento de Diego Rivera, José Clemente Orozco, entre otros, por medio de revistas como “forma”. Con base en esto se le hace un País atractivo y en 1936 se traslada a dicha Nación, para ese momento tenía 23. años. 

Estancia en México:

En 1936, cuando Zúñiga decide trasladarse a México, es apoyado por el escritor costarricense, León Pacheco mediante una carta de recomendación dirigida al pintor mexicano Manuel Rodríguez Lozana, solicitándole apoye a Francisco Zúñiga, quien lo acoge, le da trabajo en su taller, así como en el taller que tiene en La Academia de San Carlos, lo conecta y/o presenta con miembros de las artes plásticas, se menciona que durante este periodo hasta 1939 Zúñiga elaboro al menos unos 30 óleos.

Desde 1937 hasta su retiro, la productividad y el trabajo relacionados con el arte le fueron muy favorables, en ese año colabora con el escultor Olivero Martínez en la talla escultural del monumento a la revolución.

En 1938 trabaja como ayudante en la escuela La Esmeralda, también es contratado por el escultor Guillermo Ruiz, para la realización de esculturas monumentales, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, con lo cual accede a la fundición de “materiales de Guerra”, aprende la técnica de fundición, ahí conoce a Moisés del Águila con quien establece una relación de trabajo.    

En 1939, es propuesto por Oliverio Martínez para que lo suceda en la catedra de escultura en la escuela Esmeralda, cargo que deja hasta 1970 por jubilación.

En 1943 junto con Pedro Coronel, Manuel Felguérez y Alberto de la Vega forman el “taller libre de escultura”.

En 1945 obtiene el cargo de director del taller de terracota.

En 1947, se casa con Elena Laborde, procrean 3 hijos, compra una propiedad en Tlalpan, donde por primera vez tiene un estudio propio, ahí vive hasta sus últimos días.

En 1949, la autora Virginia Stewart, incluye a Zúñiga en el libro 45 artistas mexicanos, editado por Stanford University Press.

En 1950, es miembro del grupo de integración de artes plásticas, donde realiza escultura integrada en arquitectura.

En 1954, es responsable del taller de escultura monumental y talla en piedra del Centro Superior de Artes Aplicadas y Artesanías. 

En 1957, participa y gana el concurso de escultura, con la pieza Hamac, esculpida en piedra.    

En 1958, el Instituto Nacional de Bellas Artes le otorga el primer premio de escultura.

En 1973, Realizó trabajos de litografía.

En 1984 participa en la Tercera Bienal de escultura de Japón, donde obtiene el premio Kotaro Takamura, con su obra “grupo frente al mar”. 

Entre 1984 y 1985, es contratado por las autoridades de Japón, para elaborar una escultura en bronce, para un parque público de la Ciudad de Sendai, la cual se denomina “tres edades”

En 1987, la Academia de Artes de México lo nombra académico numerario.

En 1990, pierde la vista, lo cual no le impide que siga haciendo esculturas de terracota.

El 18 de diciembre de 1992, le es otorgado el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Bellas Artes      

En 1993, se retira de sus actividades. 

En 1994, organizan en el Palacio de Bellas Artes, una exposición retrospectiva de su obra.

El 9 de agosto de 1998, muere Francisco Zúñiga.

Difusión y Exposiciones:

Sus obras han sido expuestas de manera colectiva e individual, tanto en galerías, museos etc., de México y del extranjero. Se siguen exponiendo y difundiendo por las vías anteriormente expuestas y por medio de revistas, libros, periódicos y de manera electrónica.

Corolario:

Como se puede apreciar Zúñiga incursiona en las artes plásticas desde la infancia, impulsado y orientado por su padre y abuelo, en su País de origen Costa Rica, logro una serie de triunfos, a temprana edad ya había sentado las bases de su talento y ganado varios premios, pero a los 23 años decide trasladarse a México, País que adopta como su lugar de residencia en donde vivió 62 años, la mayor parte de su vida. En ese sentido es de importancia indicar que la vida de producción y desarrollo artístico lo hace en su País de residencia, convirtiéndose en uno de los artistas plásticos más reconocidos en escultura y dibujo.

Hizo muchas esculturas, estatuas, bajo relieves, etc., por encargo de autoridades mexicanas y de otros Países.  

Francisco Zúñiga es uno de los artistas más exitosos y productivos que ha tenido este País, sobre todo en el terreno de la escultura. convirtiéndose en uno de los artistas plásticos más reconocidos en esta área del siglo XX. El periodista Francisco González Cortázar señalo que Francisco Zúñiga “es uno de los 100 mexicanos más notables del siglo XX”. En ese sentido la Enciclopedia Británica indica que Zúñiga es "quizás el mejor escultor" de la política mexicana de estilo moderno. Ya en 1949 Virginia Stewart, lo incluye en el libro “45 artistas mexicanos destacados”, editado por Stanford University Press.

Su obra es muy basta elaboro monumentos, relieves, estatuas y esculturas de bronce y otros materiales, como madera, mármol, ónix, terracota, etc. El dibujo fue otra disciplina que utilizo al máximo durante toda su vida, empleando barias técnicas, como el lápiz, carbón, crayón, sanguina, pastel. También incursionó en el grabado, elaborando una gran cantidad. La pintura al óleo la practico muy poco, sobre todo en su etapa temprana.

Sus dibujos se caracterizan por personajes indígenas, sobre todo femeninos, de rostros fuertes y orgullosos, los cuales reflejan la fuerza cultural e ideológica de las culturas precolombinas. El realismo que se aprecia en sus personajes, en sus miradas, expresión facial y corporal, nos habla de la reivindicación indígena.

Sobre todo, hay que señalar que los personajes están elaborados en su ambiente social y natural, con su indumentaria, vestuario, peinado y atributos físicos, los cuales encuadran de forma realista en tiempo y forma, los atributos culturales y femeninos del siglo XX. Por tanto, estas obras tienen una carga antropológica e iconográfica. 

Además de los dibujos indígenas femeninos, otro elemento que exploto mucho fue el desnudo femenino. También utilizo la figura masculina, pero en realidad fueron pocas veces.

Se puede decir que estaba encantado o fascinado por la figura indígena femenina, con su estructura física, corporal, su vestimenta, sus rebosos, etc., elementos que conformaban una estructura simbólica e ideológica la cual formaba parte de “esa resistencia que hace de México uno de los grandes pueblos de la tierra”.      

 

 

 

 *Fuentes consultadas: Francisco Zúñiga, Catálogo razonado, Volumen I, por Albedrío en asociación con Fundación Zúñiga Laborde, A.C.

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